Armando Domínguez
En un esfuerzo por transformar el rostro del transporte público en la capital chiapaneca, la Secretaría de Movilidad y Transporte, junto con transportistas de rutas organizadas de Tuxtla Gutiérrez, llevó a cabo este miércoles la segunda prueba piloto con unidades eléctricas.
Esta prueba, realizada en la emblemática ruta 108, marca un avance significativo en el proyecto de modernización vehicular.
La titular de la dependencia, Albania González Pólito, supervisó personalmente el acto y explicó que estas pruebas son fundamentales para garantizar que la transición hacia la electromovilidad sea exitosa.
“Cada marca tiene diferente economía, diferente tipo de unidad y diferentes baterías. Lo que queremos es garantizar que durante el recorrido de la ruta, la gente pueda disfrutar de un servicio con aire acondicionado y que no vayan a sufrir fallas”, dijo la funcionaria.
Factores
González Pólito detalló que la elección de la unidad adecuada no solo depende de la tecnología, sino también de la geografía y la infraestructura de Tuxtla Gutiérrez. “Hay unidades que pueden ser muy grandes para las calles de Tuxtla. Lo que queremos es probar las medidas, porque hay rutas rectas donde podrían caber unidades más grandes y otras con calles estrechas donde se necesitan vehículos más pequeños”, explicó.
La secretaria destacó que el proyecto se realiza de manera coordinada con los transportistas organizados, quienes han mostrado interés en ser parte del cambio y la modernización del sector.
Además de las pruebas técnicas, la dependencia ya trabaja en las modificaciones a la ley que permitan el ingreso de estas unidades bajo un esquema de “ruta empresa” y con un modelo financiero sostenible.
“Estamos acercando a los concesionados con empresas que ya trabajan en otros estados de la República, para que conozcan qué funcionó y qué no. No estamos solos en Chiapas, y es importante compartir experiencias”, afirmó.
Más allá de la comodidad y la reducción de emisiones contaminantes, González Pólito subrayó que el proyecto busca un cambio profundo en la forma en que se presta el servicio.
Las nuevas unidades podrían estar equipadas con cámaras de seguridad, sistemas de rastreo GPS y botones de pánico, lo que permitiría no solo saber dónde está la unidad en todo momento, sino también monitorear la velocidad y el trato hacia los usuarios.
“No nada más queremos cambiar unidades, queremos cambiar todo el sistema. Queremos que la ciudadanía vea un cambio integral: seguro, con calidad y que deje de lado el temor de ir correteando. El transporte que Chiapas merece”, enfatizó.
La funcionaria también anunció que la transición será gradual y que, con base en los resultados de estas pruebas, se definirán las rutas que podrían migrar primero a este nuevo modelo.

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