Fredy
López Arévalo
Al
ingresar a Chiapas por Huehuetenango, Guatemala, un enorme letrero ilustra lo
que está aconteciendo en una extensa y despoblada franja de la frontera con
México: el cultivo de la amapola, también conocida como adormidera, de la que
se extrae la goma de opio, precursor de la heroína.
The
Drug Enforcement Agency (la DEA) tiene plenamente establecido la región
fronteriza donde se cultiva amapola para la producción de heroína. Son por lo
menos cinco municipios del departamento de San Marcos (Tajumulco, Ixchiguán,
Santa María Ixtahuacán, Tejuela y Concepción) donde existen plantíos de
amapola. Todos ellos colindantes con México.
Un extenso
sistema montañoso que discurre en dirección noroeste-sureste, bordeando la
costa del Océano Pacífico a lo largo de más de 600 kilómetros. También se
señala que en las faldas de los volcanes Tajumulco y Tacaná, este último en
ambos territorios, se cultivan, por lo menos, mil 800 hectáreas de amapola.
La
DEA asegura que en esa zona, situada a tres mil 500 metros sobre el nivel del
mar, el cultivo de la amapola ha sustituido cultivos de maíz, frijol y café.
Tan próspero ha sido el cultivo de la amapola que los habitantes llegan a
recaudar hasta 192 millones de pesos por la venta de pasta de opio que sirve
para elaborar heroína. El Departamento de Estado de los EEUU asegura que
Guatemala ha llegado a ocupar ya el sexto lugar en la producción mundial de
goma de opio.
Y
esto es así desde hace por lo menos tres décadas. El rojo púrpura de la amapola
se expande en ambos lados de una extensa zona fronteriza entre Guatemala y
Chiapas, y se adentra a la sierra madre (Motozintla, La Grandeza, Mazapa de
Madero, y Siltepec); a la región de los Altos, Pueblo Nuevo, Solistahuacán,
Rincón Chamula, Rayón, Chalchiuitán, Larráinzar y Chenalhó; en la región de Los
Chimalapas (colindante con Oaxaca); en Las Cañadas y la Selva Lacandona,
Altamirano, Las Margaritas, Chanal, Nuevo Orizaba y El Ocotalito, y la región
conocida como “La Tigrilla”, en el municipio de La Concordia.
Según
reportes de la propia DEA y autoridades mexicanas, la amapola destronó a la
mariguana como la droga más cultivada en México. Según los reportes de
detección de plantíos ilegales elaborados por autoridades federales, para
finales del 2012 el área de siembra de la planta fue 40% mayor que la
superficie empleada para canabis. Pero fue en el 2011 cuando la balanza se
invirtió y, por primera vez, el área de cultivada con amapola fue 19% mayor al
de mariguana, diferencia que se disparó en 2012, al llegar a 40%. Las
autoridades del vecino país de Guatemala aseguran que el cultivo de la amapola
es controlado por cárteles mexicanos.
Los
indígenas extraen la resina, después de 90 días de sembrada la semilla;
entonces se inicia la extracción del látex lechoso del bulbo, que en un
principio es un líquido blanco, pero que horas después se convierte en una masa
negra que es depositada en bolsas de plástico, que los campesinos e indígenas
trasladan la pasta a lomo de caballo hacia comunidades de la zona fronteriza,
para entregarla a células de los cárteles de El Golfo, Sinaloa y Juárez. La DEA
asegura que los laboratorios para elaborar la heroína se encuentran del lado
mexicano.
Según
informes del gobierno del vecino centroamericano, el cultivo de la amapola en San
Marcos, Guatemala, lo inició Amado Carrillo Fuentes “El señor de los cielos”; y
posteriormente los hermanos Arrellano Félix. Ahora el control lo tiene el
Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.
En
el 2011 la ONU alertó sobre la proliferación de la amapola en México, donde se
produce el 9% de la heroína consumida en el mundo. Según el reporte 2011 de la
Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de las Naciones Unidas,
en México existen al menos 50 mil heroinómanos.
La propias Procuraduría General de la República (PGR),l a través de su oficina
de acceso a la información pública reportó que entre 2007 y abril de 2012, la
siembra de adormidera fue detectada en 25 de las 32 entidades federativas del
país.
Es
pues un claro indicio de la proliferación de cultivos de amapola en México. El
reporte de la PGR, incluido en el oficio SJAIIDGAJ/6019/2012, a comienzos del
pasado sexenio se identificaron cultivos de amapola en Chihuahua, Durango,
Estado de México, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León,
Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas.
Para
entonces se omitía a Chiapas de entre los estados productores de amapola. Pero
en 2009 figuran en la lista otras entidades federativas: Baja California,
Colima, San Luis Potosí; y en el 2010, se añade a Chiapas, Coahuila y
Guanajuato; en 2011, Campeche y Yucatán; en tanto que, en 2012 ingresó Hidalgo
a esta relación.
El
combate del cultivo de amapola en Guatemala lo coordina la DEA, mediante la
Secretaría de Análisis e Investigación Antinarcóticas (SAIA), el Grupo de
Reacción Inmediata Antidisturbios, y agentes del Ministerio Público y
militares, cuyos agentes han tomado ya por asalto decenas de poblados en donde
se ubicaban los plantíos, cerrando caminos, carreteras y cateando viviendas.
Según
estimaciones de la SAIA, un campesino puede obtener hasta seis mil 600 dólares
por cosecha, es decir, 500 veces más de lo que alcanza si cultiva maíz, frijol
o papa. Por eso la expansión exponencial del cultivo de la amapola. Reportes de
la SAIA la heroína ocupa el tercer lugar en la lista de drogas incautadas en
Guatemala. No pasa lo mismo en Chiapas ni en los otros estados mexicanos donde
se cultiva amapola.
Esto
a pesar de que Sipaz reportó en 2012 que la Secretaría de la Defensa Nacional
(SEDENA) detectó en Chiapas la presencia de los "Zetas" y el Cártel
del Golfo. “Según la PGJE (2012), la incidencia delictiva más alta se presenta
en los municipios de Benémerito de Las Américas, Frontera Comalapa, Comitán,
Ciudad Hidalgo, Juárez y Reforma”, asientan en su reporte de 28 de marzo de ese
año.
“También
según la SEDENA, el narcotráfico en Chiapas desde hace varios años dejó de ser
únicamente un puente de la droga que viene de Centro y Sudamérica, para
convertirse en un territorio donde el cultivo de amapola y marihuana ha
proliferado, ya que por sus geografía se presta para a este tipo de cultivo y
negocios.
Los
municipios más señalados han sido en el Centro y los Altos: Pueblo Nuevo,
Solistahuacán, Rincón Chamula, Rayón, Chalchiuitán, Larráinzar y Chenalhó; en
la región de Los Chimalapas (colindante con Oaxaca); en Las Cañadas y la Selva
Lacandona, Altamirano, Las Margaritas, Chanal, Nuevo Orizaba y El Ocotalito. El
punto más vulnerable sigue siendo la línea fronteriza con Guatemala (Tapachula
y Ciudad Hidalgo principalmente), lugar también neurálgico para todo tipo de
tráficos ilícitos además del narcotráfico (armas, trata de blancas, migrantes,
entre otros).
Existe
una gran variedad de modalidades y rutas del tráfico de estupefacientes. Hace
algunos años se utilizaba preponderantemente el tráfico aéreo. Posteriormente,
como respuesta a los operativos de intercepción, se optó por el sistema de
'bombardeo' de droga, e incluso, el uso de los vuelos comerciales. Las
organizaciones del narcotráfico también recurren al traslado de droga por vía
terrestre, el llamado 'tráfico hormiga'. Finalmente, los narcotraficantes
utilizan las rutas marítimas. Los grupos delictivos han ido cambiando sus
estrategias para ir protegiendo sus intereses”, sostiene el reporte de Sipaz.
¿Por
qué en Chiapas no conocemos de acciones de combate a este cultivo, de
incautación de goma de opio o desmantelamiento de laboratorios donde se procesa
heroína?.

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