JOSÉ
LUIS CAMACHO ACEVEDO
@jlca007
¿Se volverá
a tropezar el tabasqueño con la misma piedra?
Las
reglas de la política son como las de la física. O las respetas o pueden
producirte resultados harto contrarios a tus propósitos.
Andrés
Manuel López Obrador, metido de lleno, con muy buen éxito por cierto, en la
campaña de Delfina Gómez como candidata al gobierno del Estado de México, está
cayendo en ese síndrome de autoinmolación, ya muy cíclico y recurrente en su
forma de hacer política, y ha empezado a dar tropiezos con peligrosa
frecuencia.
Cuando
Enrique Ochoa Reza convocó al tabasqueño a un debate, López Obrador le
respondió que él solo debatiría con Carlos Salinas, el Jefe de la Mafia del
Poder.
El
político de Macuspana respetó así la regla política de no bajarse de su nivel y
ponerse a debatir con personajes que no tienen ni su reconocimiento y meno su
trayectoria.
¿Dónde
perdió ese respeto a las reglas políticas López Obrador cuando retó a un debate
al novel perredista Juan Zepeda?
¿Tiene
miedo de que pierda Delfina y necesita los votos de Zepeda?
En
una columna que está para reflexionar del periodista Jorge Zepeda Patterson,
quien en muchas ocasiones coincide en puntos de vista sociales y políticos con
el hombre de Macuspana, analiza la vuelta del tabasqueño a sus ya inveteradas
costumbres de auto inmolación.
Dice
Zepeda:
“Si
de lo que se trataba era de presionar la renuncia de Zepeda y favorecer al
candidato de la izquierda mejor colocado para no dividir el voto (obviamente
Delfina Gómez), tendría que haberse realizado una negociación en corto. Ahora,
tras el escándalo público y su reciente promoción, es el propio Zepeda quien
exige que renuncie la de Morena pretextando que ahora él es quien goza de mayor
impulso.
Delfina
no ha perdido la elección, desde luego. Prácticamente se encuentra en empate
técnico con el candidato del PRI. Pero es cierto que todo lo que avance Zepeda
puede ser un voto perdido. Y no es un secreto que las elecciones del Edomex son
claves para las presidenciales que vendrán el próximo año.
López
Obrador tiene un talento increíble para regresar de la derrota, reconstruirse a
partir de las cenizas y volver a encumbrarse. Pero también para pegarse un tiro
al pie cuando se encuentra en la cima. Tal como ha sucedido ahora”.
López
Obrador se encierra en su mesianismo y pierde la capacidad de control sobre sus
seguidores.
El
inefable John M. Ackerman se lanzó a difundir en redes sociales una supuesta
encuesta elaborada por Consulta Mitofsky de mi amigo Roy Campos para el diario
El Economista.
De
inmediato tanto Roy como los editores del diario mencionado desmintieron la
versión.
Ni
El Economista había encargado la encuesta a Roy, ni éste había levantado tal
sondeo sobre preferencias en el Estado de México que daba a Delfina Gómez una
amplia ventaja sobre Alfredo del Mazo.
John
M. Ackerman trató de convencer a los usuarios de las redes sociales de que su
treta era una información genuina.
Se
hizo un caos con el asunto y quedó en claro que López Obrador no tiene ni
control, y a veces, ni comunicación con sus más aguerridos promotores.
El
desmentido corrió en los portales más importantes del país.
Ejemplos:
a) SDP
https://www.sdpnoticias.com/nacional/2017/05/28/ackerman-sin-rigor-intelectual-difunde-encuestas-falsas
Roy
Campos, presidente de Consulta Mitofsky, desmintió la autenticidad de una
encuesta difundida por el académico John M. Ackerman, en donde presuntamente se
mostraba a la aspirante de Morena, Delfina Gómez, a la cabeza de las
preferencias en la contienda por la gubernatura del Estado de México.
El
Economista, diario en donde presuntamente se habría difundido el sondeo,
también desmintió la autenticidad de esta información, señalando que en mayo
ellos no comisionaron ninguna encuesta en el Edomex.
b) Agencia Quadratín
https://mexico.quadratin.com.mx/desmiente-mitofsky-supuesta-encuesta-que-da-delantera-a-delfina/
En
entrevista exclusiva para Quadratín Estado de México, Roy Campos denunció que
se hizo un uso ilegal de los logos, tipografía y marca de la empresa Consulta
Mitofsky, que supuestamente ubicó a Delfina Gómez con un 25.7 por ciento de la
preferencia electoral, seguida del priísta, Alfredo del Mazo, con un 22.2 por
ciento, de la panista, Vázquez Mota, con un 20.8 por ciento y del perredista Juan
Zepeda con un 13.6 por ciento, que presuntamente fue levantada durante la
última semana del mes.”
Antes
de estos penosos incidentes, el de subir involuntariamente de nivel a Juan
Zepeda y el caos de la encuesta falsa que Ackerman adjudicó a Roy Campos, López
Obrador había sumado inesperados desencuentros con destacados periodistas.
Con
Pepe Cárdenas terminó a gritos una entrevista que le hizo el comunicador de
Radio Fórmula.
Antes
había asumido una actitud rijosa con Carmen Aristegui en una entrevista que la
periodista le hizo para su estación de radio por internet.
Y la
verdad es que Aristegui es de las comunicadoras de prestigio que mejor han
tratado al tabasqueño.
¿Estamos
en el umbral del Principio de Peter que se enseñorea en la forma de hacer
política de López Obrador precisamente en los mejores momentos por los que
atraviesa en sus campañas políticas y está nuevamente en su nivel de
incompetencia para administrar sus victorias?
Se
recuerda muy bien los casi 10 puntos que AMLO perdió cuando insultó a Vicente
Fox gritándoles ¡Ya cállate chachalaca!
La
pregunta obligada es:
¿Se
volverá a tropezar el tabasqueño con la misma piedra?

Comentarios
Publicar un comentario